Si estás pensando en saltar a una bici con frenos a disco o estás por renovar la tuya, seguro te surgió la duda: ¿Vale la pena la diferencia de precio del hidráulico? En el mostrador de Carucci vemos esto todos los días, así que acá te pasamos la posta para que no gastes de más y elijas lo que realmente te sirve.
La gran diferencia: ¿Cable o Aceite?
Aunque por fuera se vean parecidos, por dentro son mundos distintos:
- Disco Mecánico: Funcionan con un cable de acero, igual que los frenos de antes. Cuando apretás la manija, el cable tira y las pastillas muerden el disco. Es un sistema noble, aguantador y que podés arreglar vos con una simple llave Allen si te das maña.
- Disco Hidráulico: Acá ya hablamos de tecnología de punta. El sistema está sellado y lleno de líquido hidráulico. Al apretar la manija, la presión del fluido mueve los pistones. Es el mismo principio que usa un auto o una moto de alta cilindrada.
¿Por qué el Hidráulico es un "viaje de ida"?
Si el presupuesto te llega para una bici con hidráulicos (como una Venzo Skyline o una Zion Ovanta), ni lo dudes. Estas son las razones:
- Frenás con un solo dedo: Olvidate de hacer fuerza. La presión es mínima y la respuesta es inmediata. Esto te salva la vida (y las manos) en bajadas largas o cuando el terreno se pone difícil.
- Modulación (El control total): El hidráulico te permite "sentir" cuánto estás frenando. Podés peinar el freno con una precisión que el mecánico no tiene. En el mecánico, muchas veces es "nada o todo", lo que hace que la rueda bloquee más fácil.
- Se ajustan solos: A medida que las pastillas se van gastando, el líquido compensa ese espacio. En el mecánico, tenés que ir tensando el cable a mano cada tanto para que la manija no se te vaya hasta el puño.
3 Consejos de oro para que tus frenos duren años
Para que no te chillen y frenen siempre como el primer día, grabate estos cuidados básicos:
- ¡Los discos no se tocan!: La grasitud de los dedos contamina el acero. Si tocás el disco, después esa grasa pasa a la pastilla, el freno empieza a chillar y perdés potencia. Si los ves sucios, un trapito con alcohol y nada más.
- Cuidado con el aceite de la cadena: Cuando lubriques la transmisión, hacelo con cuidado. Si salta una sola gota de aceite al disco o a la pastilla, se arruinan.
- Si sacás la rueda, no aprietes la manija: (Solo para hidráulicos). Si sacás la rueda para cargar la bici en el auto, por ejemplo, nunca aprietes el freno. Los pistones se van a cerrar y después no vas a poder meter el disco de nuevo.
¿Cuál elegir entonces?
Si buscás una bici guerrera, para uso mixto y que el mantenimiento sea mínimo y barato, el disco mecánico cumple de diez.
Ahora, si querés seguridad total, confort y te gusta salir a la tierra en serio, el disco hidráulico es la mejor inversión que podés hacerle a tu bicicleta.
¿Tenés dudas sobre qué sistema trae la bici que te gusta? Escribinos o pasate por el local y las probamos acá mismo. ¡Nos vemos en la ruta!